-¿Vos qué vas a pedir?
-Un bife a caballo o asado, no sé todavía.
-Bueno, pedime a mi también.
-¿De cuál?
-De lo que vos pidas. No tengo ganas de hablar yo.
-Así empezás.
-¿De qué me decís? ¿Cómo empiezo?
-Así, que no tenés ganas de hablar y después la tormenta.
-Este lugar es nefasto.
-Se come bien no seas concheta.
-Concheta tu mamá querido.
Se acerca el mozo.
-Bienvenidos señores, ¿qué desean ordenar?
-Yo quiero langostino con salsa verde y vino blanco.
-Se come carne acá Andrea. Es una parrilla.
-Sí, ya sé, era un chiste. Quiero bife de chorizo y asado y papas fritas. Él quiere lo mismo, así que todo por dos, con una ensalada de rúcula para compartir.
El mozo y Gonzalo la miran. Ella sonríe.
-¿No te parece mucho?
-No, para nada. Tengo hambre, tengo ganas de comer carne. Y después por ahí champán también.
Andrea mira al mozo.
-¿Te dije que eran a caballo los bifes, no?
-Sí- dice el mozo y se va.
-No vas a comer todo eso.
-No, ya sé, pero querías venir a este lugar de mierda a comer esto, a cagarnos de calor acá, así que ahí tenés.
-Vos sos una pelotuda. ¿Sabés lo que va a salir todo esto?
-Mucho espero, y no pienso comer ni un bocado, sabés.
-¿Qué mierda te pasa?
-Nada, no me pasa nada.
-¿Por qué hacés esto?
-Para que nos envidien, querido ¿No querés eso? ¿No querés que te envidien? Después me voy a arreglar las tetas también. Y me voy a hacer una estirada. Pero ahora llamalo al mozo de vuelta y pedile champán, quiero que todos nos vean festejar. Y nos envidien.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario