La cita


Se había arreglado; había ido a la mañana a la peluquería, se hizo cortar el pelo y afeitar. Le habían recortado el bigote con una tijerita y le había quedado un cosquilleo en la nariz. Se había puesto corbata. Hacía años que no usaba y le tuvo que pedir prestada una a su primo. No le gustaba mucho, pero era más alegre que la corbata gris que tenía, la única que le quedaba, y que había usado por última vez en el velorio de su mujer. Estaba fresco, así que se había puesto el sombrero. Un poco después de la muerte de su mujer había vuelto a usar sombrero, como cuando era joven y todos lo usaban. No le encontraba relación a ambos hechos, pero lo cierto es que el sombrero resaltaba el aire melancólico que tenía. Se habían citado en una plaza, a las cinco. A las cinco menos cuarto estaba ahí, esperando. Su nieto más grande casi lo había obligado a meter sus datos en un servicio de citas para la tercera edad. Lo había ayudado con la computadora, y a escribir lo que estaba buscando; una mujer con quién compartir el tiempo, había escrito, alguien agradable, más o menos de su edad, que estuviera sola y que no quisiera estarlo. No mucho más que eso. Había respondido una tal Irma, también viuda y de setenta y dos años, que vivía por el barrio. Y ahora esperaba. Irma le había mandado una foto; aparentaba ser una señora agradable, elegante, bastante bien conservada. Parecía alguien con quien podía hablar. No pensaba mucho en sexo, aunque le rondó por la cabeza. Había ido a algún prostíbulo, y todavía podía, pero lo apenaba su cuerpo viejo y había desistido de buscar algún encuentro de ese tipo. Las cinco y diez, las minas siempre llegan tarde, pensó. El sol estaba bajo. Por ahí no viene. Sintió las piernas cansadas. Por ahí le pasó algo. Se sentó en un banco. Estaba refrescando.  Está fresco, pensó. No va a venir. El sol terminó de bajar. Se prendieron las luces de la plaza. Miró la hora; seis menos cinco. Todavía siguió sentado un rato más, esperándola, antes de volver a su casa.   

No hay comentarios.:

Publicar un comentario