Se abrochó el cinturón y reclinó su asiento. La azafata hacía señas y hablaba mientras el avión se terminaba de acomodar en la pista. El avión aceleró y lo apretó al asiento. Pensó en el bolso. Pensó en lo que había adentro del bolso. Lo pasé, pensó, lo pasé, y el avión empezó a subir. Ahora quedaba llegar, y pasar allá. Estiró los pies, y se secó la cara. Suspiró. ¿Se siente bien, amigo?, el tipo de al lado lo había estado mirando.Sí,gracias.
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